La primera revisión del bebé a las 6 semanas

La primera revisión

Como sucedía con la madre, a las seis semanas de haber nacido, es importante llevar al niño a una revisión para comprobar que todo marcha bien. En especial que no hayan surgido problemas de ningún tipo de las que ya os dimos algunos ejemplos.

En este caso no conllevará que haya una única revisión como ocurría en el caso de la madre, sino que será necesario realizar cuantas revisiones se crean convenientes. En la consulta el pediatra te preguntará gran cantidad de cosas sobre el pequeño y ahí tú misma podrás preguntarle todas las dudas que te vayan surgiendo.

¿Qué pasa si el niño llora?

Si observas que el niño llora no debes alarmarte pues se trata de una reacción común en el niño al estar en un lugar y con una persona desconocida que no hace más que palparle, pesar y en definitiva molestarle, pero has de saber que esto es síntoma de buena salud, ya que el pequeño tiene fuerza para llorar.

Suelen ser más preocupantes incluso aquellos casos en los que el pequeño no llora y es cuando el pediatra podrá prestarle más atención.

El control de la cabeza

El médico prestará atención al desarrollo corporal del niño, a que todo se desarrolle con normalidad y que no haya ningún tipo de deformación posible. Pero hay algunas zonas del cuerpo que tendrá que examinar con más detenimiento.

El recién nacido es incapaz de sostener la cabeza por si mismo y este es una de las cosas a las que más atención prestará el médico cuando vayas a las revisiones periódicas.

Para ello el pediatra levantará al pequeño para comprobar el control de la cabeza o incluso podrá colocarlo boca abajo para ver la capacidad de movimiento del cuello.

Vista y oído

Estos dos órganos son también muy importantes en las revisiones en especial para poder descubrir posibles problemas auditivos, cegueras o de otro tipo (malformaciones, contagios…). Por ello se realizan esta serie de controles, para poder evitar serios problemas de salud.

Para ello el médico tratará de llamar la atención del niño con algún objeto que suene y que sea atrayente a la vista, una de las cosas que se suele usar es un sonajero.

Con respecto al oído comprobará si el niño es capaz de detectar los sonidos haciéndolo sonar detrás de su cabeza, mientras que para la vista hará mover el objeto para comprobar si el niño sigue con la vista el objeto.