Archivo de la categoría: Cuidados del bebé

Cómo asistir a un bebé con cólicos

Los cólicos son una afección que suele presentarse en los bebés, los cuales, les hacen pasar un mal momento, provocando llantos, gritos e incomodidad, y por supuesto, esto causa malestar en los padres también, quienes se desesperan por tratar de calmarlo. Por eso aquí veremos cómo asistimos a un bebé con cólicos.

¿Qué son los cólicos?

Los cólicos son probablemente gases que el bebé traga durante la lactancia mientras come, y si no los expulsa, pueden provocar retorcijones y sensaciones desagradables que hacen que el niño se sonroje, se retuerza, llore, grite y sea muy difícil calmarlo.

Los cólicos se presentan en bebés que son amamantados, así como en los que se alimentan con biberón, y pueden mejorarse si la madre elimina ciertos alimentos de la dieta durante la lactancia.

¿Cómo ayudar a tu bebé?

Cuando se presentan los cólicos, lo mejor es pasearlo en brazos o en la carriola, de esta manera el niño puede distraerse estando en brazos de sus padres, cosa que lo reconforta, además el movimiento también es efectivo en este sentido.

Por eso mecerlo en una hamaca o mecedora también puede tener este efecto tranquilizante, especialmente estando entre tus brazos.

Los masajes para que el niño descargue los gases también son una buena estrategia, puedes darle palmaditas en la espalda luego de cada comida para que los expulse y así evitar su acumulación.

Otras ideas pueden ser masajes en la barriguita o mover sus pies como si anduviera en bicicleta.

Actualmente existen muchos biberones que tienen tetinas especialmente diseñadas para evitar los cólicos, precisamente porque están hechas emulando el pecho materno, ya que los niños que se alimentan mediante la lactancia materna suelen sufrir menos cólicos que los que comen con biberón, por eso es más recomendable darles pecho.

Sin embargo, si no es posible hacer esto todo el tiempo, tienes estas opciones con tetinas especiales que pueden ser muy útiles.

 

Etapas en la alimentación del recién nacido

En la primera etapa del destete (de los seis a los nueve meses) aún suministrábamos gran cantidad de leche a nuestro pequeño, ahora iremos introduciendo cada vez más sólidos y comenzaremos por introducir las tres comidas al día.

Estos alimentos para que tu bebé los pueda digerir bien, deberán estar mezclados y en forma de puré. Pero alimentos como algunas frutas, pan o algunos vegetales (siempre que previamente se hallan cocinado para ablandarlos), se pueden dar al niño sin convertirlos en puré.

Alimentos con los que tienes que tener cuidado

La carne y el pescado son alimentos indispensables y se deberán introducir en esta época poco a poco y con sumo cuidado. Antes de dárselos comprueba siempre que has quitado todas las espinas y los huesos, y procura dejar sólo el magro de la carne, retirando toda la grasa.

También deberás ir introduciendo los derivados lácteos, tales como el yogur, el queso y también los cereales.

Desayuno

El trigo que introducíamos ya en la primera etapa, podremos en esta ocasión dárselo a nuestro pequeño sin refinar y sin azúcar. Es difícil que a un niño le guste comérselo sólo, pero es imprescindible que se lo des.

Para lograr que se lo coma, puedes mezclarlo con un poco de papilla de fruta. También puedes intentar darle a comer un poco de pan, untándolo con mantequilla.

Comida

Lo ideal es que la comida se haga como muy tarde a la 1 del mediodía, en este momento es cuando introduciremos ya la carne y el pescado, intentando que lo tome con un poco de zumo o agua (para ir introduciendo en su dieta otro tipo de líquidos).

Este es también buen momento para introducir las legumbre como las lentejas, a parte de su gran aporte en hierro, puedes convertirla en papilla y añadirlas algo de carne.

Merienda

Si le has dado su comida a la 1 como indique anteriormente, la merienda deberás dársela alrededor de las 5 de la tarde, la fruta y el arroz que le debamos en la primera etapa, deberá ser reemplazada aquí por pequeños sándwiches, pasta o patatas (estos últimas hervidas), con algo de verdura, por ejemplo.

Si le has dado una comida y un desayuno fuertes, no has de preocuparte si la merienda no la quiere, no le fuerces y sustitúyelo por lo que le dabas en la etapa anterior.

Cena

Para la cena sencillamente le daremos una toma más grande de leche (que hemos estado restringiendo en las comidas anteriores).

Esta toma de leches es muy importante, ya que le aportará la cantidad de leche que necesita, si ves que no toma mucho, lo mejor es que en la merienda restrinjas la cantidad de sólidos que le das.

Recomendadas estas vajillas de microondas para la cena.

La primera revisión del bebé a las 6 semanas

La primera revisión

Como sucedía con la madre, a las seis semanas de haber nacido, es importante llevar al niño a una revisión para comprobar que todo marcha bien. En especial que no hayan surgido problemas de ningún tipo de las que ya os dimos algunos ejemplos.

En este caso no conllevará que haya una única revisión como ocurría en el caso de la madre, sino que será necesario realizar cuantas revisiones se crean convenientes. En la consulta el pediatra te preguntará gran cantidad de cosas sobre el pequeño y ahí tú misma podrás preguntarle todas las dudas que te vayan surgiendo.

¿Qué pasa si el niño llora?

Si observas que el niño llora no debes alarmarte pues se trata de una reacción común en el niño al estar en un lugar y con una persona desconocida que no hace más que palparle, pesar y en definitiva molestarle, pero has de saber que esto es síntoma de buena salud, ya que el pequeño tiene fuerza para llorar.

Suelen ser más preocupantes incluso aquellos casos en los que el pequeño no llora y es cuando el pediatra podrá prestarle más atención.

El control de la cabeza

El médico prestará atención al desarrollo corporal del niño, a que todo se desarrolle con normalidad y que no haya ningún tipo de deformación posible. Pero hay algunas zonas del cuerpo que tendrá que examinar con más detenimiento.

El recién nacido es incapaz de sostener la cabeza por si mismo y este es una de las cosas a las que más atención prestará el médico cuando vayas a las revisiones periódicas.

Para ello el pediatra levantará al pequeño para comprobar el control de la cabeza o incluso podrá colocarlo boca abajo para ver la capacidad de movimiento del cuello.

Vista y oído

Estos dos órganos son también muy importantes en las revisiones en especial para poder descubrir posibles problemas auditivos, cegueras o de otro tipo (malformaciones, contagios…). Por ello se realizan esta serie de controles, para poder evitar serios problemas de salud.

Para ello el médico tratará de llamar la atención del niño con algún objeto que suene y que sea atrayente a la vista, una de las cosas que se suele usar es un sonajero.

Con respecto al oído comprobará si el niño es capaz de detectar los sonidos haciéndolo sonar detrás de su cabeza, mientras que para la vista hará mover el objeto para comprobar si el niño sigue con la vista el objeto.